Eso es: fidelidad estricta a lo fundamental y renuncia radical a lo prescindible.
Remodelar una planta rectangular de 7 x 4 metros sin cambio de uso se ha convertido en un estudio riguroso de los criterios y valores que rigen la ordenación concreta de ese espacio, empezando por la distribución y los flujos de movimiento dentro de la oficina; la conclusión es simple y clara: el ocupante es parte esencial de la transformación, ya que el espacio tiene que responder a sus necesidades prácticas y favorecer el buen uso de su tiempo.
Así, se han diferenciado dos zonas: una para el área de administración, relacionada con la acumulación de datos, la actividad diaria y su dinámica constante y centrífuga, y otra para la dirección, destinada a tareas de discriminación informativa, más bien caracterizada por un movimiento centrípeto, de concentración activa.
Todo ello, utilizando la elegancia esencial de Tramo, la perfección discreta de sus líneas funcionales, la eficacia de sus soluciones para que una oficina, además de transmitir bienestar y belleza, funcione.
Separaciones diáfanas, reducidas a la mínima expresión, que es la de señalar una discontinuidad entre funciones distintas, todas ellas importantes, completan la propuesta de esta transformación silenciosa del espacio, extraordinariamente efectiva gracias a las mesas y sistema Sys de Tramo y la calidad esencial de sus soluciones en muebles para espacios de trabajo.